viernes, 24 de octubre de 2014

La tunda

Las gentes del Chocó y de la Costa Pacífica colombiana tienen la creencia en La Tunda, una mujer que nació como fruto del amancebamiento del diablo con una bella negra de la cual se enamoró en una noche de currulao. Esta mujer legendaria tiene un pie humano y otro en forma de molinillo, el cual esconde hábilmente cuando se enfrenta a alguien. La única forma de conocerla es descubriendo su hábilmente su pata de molinillo.

La Tunda se aparece a los niños solitarios en forma de mamá o de un pariente cercano, o de una mujer bonita. Aunque también se le presenta a las personas adultas. Una persona «entundada» es aquella que es llamada por la Tunda con su nombre, y paso a paso se la lleva a la selva y allí la entunda.

Cuando un niño está entundado, los padres y los padrinos tienen que desentundarlo con oraciones, conjuros y con bombos y platillos para que lo devuelva. A veces se aparece en una casa y hace creer a los niños solos que es su mamá que viene a contemplarlos.

En el Chocó recuerdan que una vez en un reinado popular, una mamá dejó solo a su hijo en la casa. A las pocas horas llegó LaTunda una señora muy parecida a su mamá, que después de saludarlo desapareció misteriosamente. El niño fue a la plaza en donde se encontraba su madre en el reinado que se estaba realizando y le preguntó si lo había visitado unas horas antes. La mamá extrañada le contestó que en ningún momento había salido de la plaza, a lo cual llegaron a la conclusión que la visitante era La Tunda.

Las gentes del Litoral Pacífico también tienen la creencia de que la Tunda hace perder a los caminantes de las orillas del mar. Cuentan que en las playas de Bocagrande se perdieron unos turistas que iban por la playa. En un momento cuando iban caminando, todo fue silencio a su alrededor; ni siquiera escuchaban el ruido del mar. Se perdieron en medio de las palmeras y los arboles, y siempre que hacían el intento de regresar al caserío, volvían al mismo punto desde donde se perdieron. Según ellos, parecía que caminaran en una dimensión desconocida.

El espanto del silencio y de la perdida en la selva se acabó cuando vieron una fogata y a todos sus amigos alrededor de la playa. Según los nativos habían sido «entundados» por el personaje mítico del Litoral Pacífico.

(Ocampo López 1996: 298-9). La Tunda es una vision selvática, que ella se parece y en el pueblo también parece, la tunda, en ocasiones. Ella se presenta en forma de una amiga, en forma de la mamá del niño, de la madrina, de una tía, de una hermana; en diferentes formas se presenta la tunda.

La distinción o la precaución que tienen los estudiantes de la costa Pacífica para no dejarse llevar de la tunda es que ella tiene un pie normal y el otro lo tiene de bolinillo. Ella es así.

En una ocasion el agua se salaba en Guapi, no había acueducto y llegó el agua salada y se fueron varias personas a buscar agua de quebrada, al monte. Entre ellas iba una hermana mía: la menor. Se fue porque a ella sí le gustaba irse para allá. Y se fueron desde por la mañana u esperen que regresen con el agua dulce, porque toda estaba salada; y espere, y a las doce, una, dos, tres; llegaron las cinco y nada; empezaron a pensar pues que se habian perdido y no llegaban.

Y a mi mamá dije quiba buscar la madrina de mi hermana y ya las otras personas empezaron a buscar la madrina y bombos e instrumentos para hacer gulla, pa buscar a la gente.

Entre ellos iba una señora muy piadosa, y caminaban y iban era para dentro y daban vueltas y no encontraban el camino: todo estaba cerrado, no tenía por dónde salir; hasta que dijo la señora: «la tunda nos ha entundado, no tenemos salida de aquí porque nos ha entundado la tunda. Ella cierra el camino cuando se quiere llevar una persona; se va a los pozos, a las quebradas, a las quebradas , saca camaron y se los pee y le da de comer camarón peído, por la tunda, cuando lo entunda. Las victimas de la tunda, en su mayoría son niños y ella se la aparece en forma de mamá y una hermana para que el niño la vaya siguiendo al monte, hasta que pierde al niño. También a ciertos hombres muy andariegos, o que a ella le gustan. Y la forma de rescatar al niño es que venga el padrino de bautizo a traerlo. Es el único que puede salvarlo».

Cuando ya empezó la señora a rezar y de pronto vieron que ya estaba el camino allí: ya estaba cerquita para salir al pueblo. Y dijo ella que era la tunda que los había entundado.







sábado, 18 de octubre de 2014

9 concejos que tiene que tener en cuenta a la hora de comprar pescado

El pescado es un alimento muy rico en proteínas, fósforo, omega 3, entre otros nutrientes que son indispensables. Pero a la hora de comprar pescado tenemos que tener en cuenta varios aspectos para prevenir los posibles riesgos que suponen su consumo:
1. Los ojos de la pieza deben estar brillantes, transparentes y un poco resaltados.
2. El pescado en buen estado debe presentar un aspecto húmedo y textura firme de la carne, y la piel poseer una apariencia lisa y brillante, sin arrugas ni manchas.
3. Es imprescindible oler el pescado, ya que una pieza fresca desprende un olor agradable; si emana otro tipo de olor, significa que se encuentra poco fresco o en estado de descomposición.
4. Es importante verificar que las agallas presenten un aspecto limpio, brillante y de color rojo o rosado.
5. Es importante supervisar que las escamas estén firmemente adheridas al cuerpo y unidas entre sí.
6. El pescado tampoco debe contener vísceras, ya que éstas pueden estar perforadas y contaminar el producto.
7. Para el caso de los camarones, la cabeza del crustáceo debe presentar un aspecto translúcido y el resto del cuerpo no debe tener manchas oscuras, la carne debe estar firme y el caparazón tiene que ser resistente y brillante.
8. Para los ostiones, mejillones y almejas frescas, la concha debe estar cerrada, pero si está abierta ligeramente ésta debe cerrarse al tocarla. El líquido que poseen tiene que ser abundante y de color claro.
9. La frescura de los calamares y pulpos se nota en su carne firme y un color entre blanco nacarado y blanco rosado, además de que tienen que presentar un ligero brillo.
Con estas recomendaciones Pipilongo los invita a comer pescados y mariscos.



miércoles, 15 de octubre de 2014

Maravelí, el buque fantasma

En la costa pacífica colombiana existe la leyenda del buque Maravelí, que en forma misteriosa viaja por las noches en el Océano Pacífico. Los bogas y pescadores ven este buque fantasma en los días de la Semana Santa: sube y baja con las olas y huye de los tifones violentos, según las gentes, lleva lámparas amarillas con candelas en el palo mayor. Su luz refulgente es de tal intensidad que enceguece a los animales, hiela la sangre de los hombres y daña los sembrados.

La rapidez del Buque Fantasma es impresionante según los costeños del Pacífico. En un instantes de encuentra en el Mataje, pasa a la ensenada del Gallo, en las abras de Ancón de Sardinas, o se balancea indolente en la isla de los Cocos o en el Malpelo coralino.

Algunos pescadores de Iscuandé dicen que el Buque Fantasma tiene como mil brazas de largo, quinientos pies de eslora, una gran manga, ochenta pies de puntal y una velocidad incalculable.

Las gentes hablan de que en el Buque Fantasma se hacen fiestas misteriosas con bailes siniestros, diversiones de aquelarre, música con instrumentos antiguos, y se escuchan gemidos, cadenas, seres que lloran y maldicen, gritos profundos y un ambiente de misterio y desolación.

El Buque Fantasma lo han visto los marinos de Tumaco y los bogas de Barbacoas. Existe la creencia de que es la proyección de un buque que hizo tráfico de esclavos en la época colonial; otros relatan que es el fantasma de un buque que cargaba las riquezas que se obtuvo de las explotaciones del caucho y del cacao de las regiones de la Amazonia, el Putumayo y el Caquetá, y que se hundió en el Pacífico con toda su tripulación.

Existe la creencia de que quien mira de cerca el Buque Fantasma se enloquece, o queda ciego, o muere lanzando gritos espantosos; los perros aúllan y los animales corren presos del terror. El Buque Fantasma viaja sin descanso a toda máquina, estremece los bosques de manglares y llena de misterio la naturaleza. Es el terror de las gentes del litoral pacífico.




Fuentehttp://www.oocities.org/tumaco2000/cuentos.htm